Empezó con un logo. Duró quince años.
INMAQ rentaba, vendía y daba mantenimiento a montacargas. En 2007 me pidieron logo y sitio web. Eso se convirtió en unos cuatro años de marketing y publicidad con contrato mensual, y después en apoyo ocasional hasta 2022, cuando la empresa cambió de nombre y yo me mudé a Canadá.

- Periodo
- 2007–2022
- Industria
- Renta, venta y mantenimiento de montacargas
- Mi rol
- Diseño, sitio web y cuenta externa de marketing
- Fase mensual
- Unos cuatro años, hasta finales de 2011
- Alcance
- Publicidad, sitio, correo corporativo, impresos
Tres servicios, una necesidad
Rentar, comprar y dar mantenimiento resuelven lo mismo, mover material, pero cada uno pide un mensaje distinto. Y el presupuesto era modesto.
El área de marketing, por fuera
Diseñé el logo y el sitio, y luego me quedé como el recurso externo: publicidad, actualizaciones del sitio, cuentas de correo e impresos.
Continuidad
Un proyecto inicial, cuatro años de trabajo recurrente y apoyo cuando hacía falta hasta 2022.
Quince años, tres formas de trabajar
Cómo fue cambiando la relación.
Un negocio con tres puertas de entrada
Un cliente podía llegar a INMAQ para rentar un montacargas, para comprar uno o para darle mantenimiento al que ya tenía. Es la misma necesidad de fondo, pero tres conversaciones distintas. El logo y el sitio tenían que presentar las tres sin confundir a nadie.
Después del lanzamiento vino el otro reto: mantener todo eso útil mes con mes, con un presupuesto de cuenta chica, no de campaña grande.
Lo que me tocó
Diseñé el logo y el sitio, y después fui el responsable externo de su marketing y publicidad. Eso significaba moverme entre diseño, mantenimiento del sitio, solicitudes de promoción y la administración de sus cuentas de correo corporativo.
No era un empleado más ni un departamento interno. Era la persona que entendía lo que necesitaban, lo convertía en trabajo útil y mantenía la continuidad entre una entrega y la siguiente.
Cómo lo resolví
- Servicios claros. Renta, venta y mantenimiento, cada uno con su lugar y su forma de contactar.
- Estructuras reutilizables. Con poco presupuesto, una identidad consistente y formatos adaptables rinden más que un concepto nuevo para cada encargo.
- Un ritmo simple. Acordar prioridades, juntar el contenido, producir, aprobar y publicar. Lo que necesitaba imprenta pasaba por su propia revisión de costo y tiempo.
Qué cambió
A finales de 2011 la dirección decidió no invertir más en marketing recurrente: sentían que sus necesidades inmediatas estaban cubiertas. El contrato mensual terminó, pero la relación no. Seguí atendiendo encargos puntuales durante más de diez años.
Una identidad que sí aguanta el taller.




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