Cliente independiente · c. 2008

Una acerera sin cara. Ahora tiene una.

ARPEI ya estaba operando, con clientes y capacidades técnicas, pero sin logo ni sistema visual. En dos meses y varias juntas con el dueño, los socios y los inversionistas, salió con logo, manual de identidad, sitio web, papelería y chamarras, plumas y tazas para portarla. La siguen usando.

Manual de identidad y hoja de logo de ARPEI
Año
Alrededor de 2008
Relación
Cliente independiente
Mi rol
Diseño, sitio web y coordinación de entrega
Duración
Dos meses
Decisiones
Dueño, socios e inversionistas
Equipo
Yo, más proveedores de producción
01 · El reto

Cada pieza era una decisión nueva

Sin logo ni manual, cada tarjeta, página o chamarra obligaba a decidir otra vez letras, colores y proporciones. Y eran varias personas las que tenían que estar de acuerdo.

02 · Mi parte

Alinear, diseñar, documentar

Llevé las juntas de dirección visual, diseñé el logo, escribí las reglas en un manual y preparé cada aplicación para su proveedor.

03 · Lo entregado

Siete frentes, una sola cara

Logo, manual, sitio web, tarjetas de presentación, chamarras, plumas y tazas, todo entregado dentro de los dos meses.

Una empresa en marcha, sin identidad

ARPEI trabajaba en servicios industriales, ingeniería y fabricación relacionada con acero. Tenía actividad comercial real, pero nada que la representara de forma consistente frente a clientes, proveedores y socios. El dueño decidió que eso tenía que cambiar.

El reto no era solo dibujar un logo. Un sitio web, una tarjeta y una chamarra bordada tienen exigencias de producción muy distintas, y la marca tenía que reconocerse en todas.

Lo que me tocó

Trabajé directo con el dueño, los socios y los inversionistas en varias juntas de planeación y presentación. Traduje lo que esperaban en una dirección visual, diseñé el logo y documenté su uso. Diseñé el sitio original y preparé los archivos de cada aplicación.

La estrategia del negocio y la aprobación final eran de la empresa. Mi responsabilidad fue el diseño y la coordinación para que todo se entregara completo y a tiempo.

Cómo lo resolví

  • Primero el acuerdo, luego las aplicaciones. Con varias personas aprobando, había que tener una dirección compartida antes de producir cualquier cosa.
  • Un logo que aguante todo. Pensado para funcionar chiquito en una tarjeta, en el encabezado de un sitio y bordado en una chamarra.
  • Un manual para los proveedores. Las reglas por escrito evitan que cada impresor o bordador las interprete a su manera.
  • Producción con especialistas. Papelería, bordado y promocionales con proveedores, para entregar mucho con una operación chica.

Qué cambió

ARPEI pasó de no tener logo a presentarse de una sola forma en todos lados. Y la identidad sigue en uso hoy, que es el resultado más claro: se volvió parte de cómo la empresa se presenta.

No hubo un programa de medición después de la entrega, así que no voy a inventar cifras de ventas. Lo que sí puedo decir es qué se entregó y que sigue ahí.

Siete entregables, una identidad

Todo lo que salió en los dos meses.

  • Logo
  • Manual de identidad
  • Sitio web
  • Tarjetas
  • Chamarras
  • Plumas
  • Tazas
18años y contando con la misma identidad, desde alrededor de 2008.
Piezas seleccionadas

La misma cara, en todos lados.

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